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  Witold Gombrowicz - Versión española   Obra de Witold Gombrowicz
 
Teatro 

Yvonne, princesa de Borgoña
Iwona, księżniczka Burgunda

Yvonne, princesa de Borgoña: presentación

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“No es idiota. La situación en que se encuentra es idiota.”

Yvonne, princesa de Borgoña, es una parodia shakespeariana que el propio Witold Gombrowicz califica de “comedia” en Recuerdos de Polonia.
Es la historia de una joven insignificante y muda con la cual el Príncipe se casa por capricho. Yvonne, pasiva e indolente, despierta los remordimientos y los instintos vergonzosos de su entorno, la agresividad y el odio.
En esta primera pieza de teatro de Witold Gombrowicz, ya aparece la obsesión de “la anarquía ilimitada de la forma” que el escritor desarrollará a lo largo de toda su obra.


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Dibujo de Joanna Remus.


Witold Gombrowicz empezó a escribir Yvonne, princesa de Borgoña en 1933, mientras cuidaba a su padre enfermo. Acababa de publicar su primer libro, la colección de cuentos Memorias del tiempo de la inmadurez (más tarde Bakakai).
Terminó la obra teatral en 1935, y fue publicada en la revista Skamander en 1938.


Escribí “Yvonne” con pena y desgana. Decidí aprovechar para el teatro la técnica que había elaborado en los cuentos, esa capacidad de seguir un tema abstracto y a veces absurdo, un poco como un motivo musical. Nacía, bajo mi pluma, un absurdo virulento que no guardaba parentesco alguno con las obras de teatro que por entonces se escribían. Luchaba encarnizadamente con la forma… ¡Cuántas horas terribles pasé inmóvil sobre el papel, la pluma inactiva, mi imaginación buscando desesperadamente soluciones, mientras el edificio que estaba construyendo crujía y amenazaba con derrumbarse!
Witold Gombrowicz, Recuerdos de Polonia


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Una sola vez fue Witold Gombrowicz a ver una de sus obras teatrales: “Yvonne, princesa de Borgoña” en Niza, en 1967.


Yvonne, princesa de Borgoña se publicó en volumen por primera vez en 1958, en ediciones PIW, en Varsovia. En esta ocasión, Witold Gombrowicz incluyó algunos cambios en su texto de 1938.
En particular, las veinticinco réplicas -de una o de varias palabras- del personaje de Yvonne se redujeron a siete en esta edición, que sirvió de modelo para las traducciones extranjeras.
La tapa de esta edición fue diseñada por Tadeusz Kantor, que se inspiró más tarde en la obra de Witold Gombrowicz para su espectáculo La clase muerta.
La traducción francesa de Constantin Jelenski y Geneviève Serreau se publicó en 1965. Tres años más tarde, Witold Gombrowicz hizo nuevos cortes en esta versión francesa: suprimió, entre otras, las siete réplicas de Ivonne, dejándola muda. Junto a su nombre, Gombrowicz agregó: “Se calla”.

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Estreno mundial: Varsovia, 1957. Afiche de Jan Lenica. Barbara Krafftowna en el papel de Yvonne.

“‘No hay horror que no consiga amor’. Adagio trivial, pero habría que hacerlo grabar en el frente de los templos.”

Yvonne, princesa de Borgoña, fue la primera pieza teatral de Witold Gombrowicz que se representó.
Su estreno mundial tuvo lugar en 1957, en Varsovia, en el Teatr Dramatyczny, con la puesta en escena de Halina Mikolajska y con Barbara Krafftowna en el papel de Yvonne.


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Afiche de “Yvonne” para la representación en Hungría con puesta en escena de Gabor Zsambeki, 1997.


En 1965, Alf Sjöberg montó Yvonne, princesa de Borgoña, en el Teatro real dramático de Estocolmo, y Jorge Lavelli lo hizo en París. En este momento, comienza a considerarse la posibilidad del premio Nóbel de Literatura para Witold Gombrowicz.
Yvonne, princesa de Borgoña es la obra teatral más popular de Witold Gombrowicz y la más representada en el mundo.

Yvonne, princesa de Borgoña: resumen

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Según su costumbre, Witold Gombrowicz se encarga él mismo de presentar su primer drama. El resumen se encuentra en Testamento. Conversaciones con Dominique de Roux:


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2009, “Yvonne” en la Ópera Garnier en París. Música: Philippe Boesmans, puesta en escena: Luc Bondy.


La historia tragicómica de Yvonne puede resumirse en pocas palabras. El principe Philippe, heredero del trono, encuentra durante un paseo a esta muchacha desprovista de encanto… de atractivo: Yvonne es desmañada, apática, anémica, tímida, miedosa y aburrida. Desde el primer momento, el príncipe no puede aguantarla, le crispa los nervios; pero, al mismo tiempo, no puede soportar el verse obligado a detestar a la desdichada Yvonne.
Todo su ser se rebela contra las leyes de la naturaleza que constriñen a los jóvenes a amar tan sólo a las muchachas seductoras: “¡No pienso someterme, la amaré!” Lanza un desafío a las leyes de la naturaleza y se compromete con Yvonne.


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Mireille Delunsch en el papel de Yvonne, Ópera Garnier, París, 2009. Fotos: Ruth Wolz.


Introducida en la corte real como novia del príncipe, Yvonne se convierte en un factor de descomposición. La presencia muda, amedrentada, de sus múltiples carencias revela a cada uno sus propias deficiencias, sus propios vicios, sus propias indignidades… La corte no tarda en transformarse en una incubadora de monstruos. Y cada uno de esos monstruos sueña con asesinar a la insoportable Yvonne. La corte moviliza al fin sus pompas y sus obras, su superioridad y sus esplendores y, utilizando su inmenso poder, la mata.
Testamento. Conversaciones con Dominique de Roux

Yvonne, princesa de Borgoña: título

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El título original polaco contiene la palabra “Burgunda”, que evoca “vino de Borgoña” o “borgoñés”, y no directamente el nombre de la región francesa.
Cuando se realizó la traducción al francés, Witold Gombrowicz pensó cambiar el título de “Yvonne, princesa de Borgoña” por “La princesa Anemia”.


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La traducción estoniana de “Yvonne” apareció en Tallin en 1998.


“Yvonne” procede en mayor medida de la biología que de la sociología […] nace en esa región de mi interior donde me asaltaba la anarquía ilimitada de la forma, de la forma humana, de su desenfreno y de su desvergüenza. Seguía pues estando en mí…, y yo me hallaba dentro…
Testamento. Conversaciones con Dominique de Roux


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Dibujo de Andrzej Mleczko para ilustrar el programa de la obra, puesta en escena por Janusz Goliński, Łódź, 1976.

Yvonne, princesa de Borgoña: extracto

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“¡Has visto cómo se esconde en los rincones, y de pronto mira por una ventana y luego por otra y después, nada, nada.
¡Las va a gastar a las ventanas! ¡Que me tiene miedo!”

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Puesta en escena de Philippe Adrien, París, 2004.


REY - Ella me hace acordar de algo… que tiene que ver contigo. Sí, una cosa que te concierne, querida mía. ¿Por qué se te ha dado por vigilarme así? ¡Por todos los santos, Margarita! Me enojé un poco, es cierto, pero es que no puedo mirar a la chica esa sin acordarme de algo que te concierne. Yo hubiera preferido callarme… Es un poco molesto… Pero ya que me lo pides… En fin, sea: Es posible que una persona nos haga acordar de otra, como quien dice… como quien no quiere la cosa. Me pasa que cuando miro a la tarada, su forma de… moverse… la manera que tiene de temblequear… la forma en que rumia… me hace pensar en ti… en un cierto… abandono tuyo.
REINA - ¿Que te hace pensar en mi qué…? ¿Mi abandono?
REY - Exactamente. Tu dejadez, tu descuido, tu asquerosidad… en eso que estás pensando ahora. Dime qué es, vamos, lo sabes perfectamente, dímelo. ¡Vas a ver que es lo mismo que pienso yo! Dímelo al oído.
REINA - Ignacio, ¿de qué estás hablando?
REY - ¡Ah, ah, la señora también tiene sus secretitos!
REINA - Te olvidas… ¡Te olvidas del respeto!
REY - Al contrario, me acuerdo… me acuerdo de todo. Vas a verlo, me acordaré de todo. ¡Ñan, ñan… ñain, ñain…! [SALE SÚBITAMENTE]
REINA - ¿Qué significa esto?
Yvonne, princesa de Borgoña, acto III


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Puesta en escena de Alice Ronfard, teatro Trident, Québec, 1998.

Yvonne, princesa de Borgoña: vista por...

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Philippe Boesmans:

“Yvonne” es una obra sobre el deseo y sobre el disgusto. He reflexionado largamente sobre su relación. Están sobre el mismo eje. El disgusto no es lo contrario del deseo, en el fondo, es la misma perturbación. La molestia que produce Yvonne es una molestia próxima al deseo.
Si uno está en un restorán y entra alguien horriblemente mutilado, nadie se atreve a mirar, pero todos tienen ganas de mirar, se instala una especie de pánico; cuando entra alguien magníficamente bello, es lo mismo, todo el mundo baja la mirada: se produce un desconcierto; el desconcierto del gusto y el del deseo son de la misma familia. […]
En “Yvonne”, una persona fea es escogida por el príncipe heredero y este acto absurdo va a hacer surgir en cada cual el desorden profundo que hay en él. Es un poco como en “Teorema” de Pasolini: alguien viene de afuera y trastorna todo. Aquí, todo el mundo es “impactado” por esa conmoción, esta molestia, esta fealdad, esta fascinación extraña.
Philippe Boesmans, Línea 8, diario de la Ópera Nacional de París, nº 23, 2009.


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Anna Fialkiewicz-Saignes:

Comencemos por el final. La eliminación de la fealdad con que concluye “Yvonne, princesa de Borgoña”, se parece mucho a la muerte del chivo emisario que, en René Girard, permite la resolución de la crisis en el seno de la colectividad. Imposible, por ejemplo, no reconocer una dimensión sacrificial en ese desenlace que tiene lugar en una fiesta organizada oficialmente en honor de Yvonne, pero que debe, en realidad, servir de cuadro a su eliminación. […]
Pero el juego va más allá del simple maquillaje del crimen. El banquete no es sino una transformación de la fiesta sacrificial misma, verdadera repetición del linchamiento, ese asesinato colectivo inicial que, canalizando la violencia interhumana, permite que la comunidad se constituya.
Anna Fialkiewicz-Saignes, “Witold Gombrowicz y René Girard” en Gombrowicz, una facha de Clásico, París,2008.
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Yvonne, princesa de Borgoña: puestas en escena

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Witold Gombrowicz se representó en teatro por primera vez en el Palacio de la Cultura de Varsovia, en noviembre de 1957, con Yvonne, princesa de Borgoña.
Era el Teatro de la Casa del ejército polaco que, en esta ocasión, fue bautizado como “Teatro dramático”.
La puesta en escena fue realizada por Halina Mikolajska y el papel de Yvonne estuvo a cargo de Barbara Krafftowna.


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Dibujo de Elżbieta Wojciechowska.

Durante el breve período de deshielo político que vivió la Polonia comunista, se pudo publicar la obra de Witold Gombrowicz, con excepción del Diario.
Yvonne fue retirada en febrero de 1958, tras dos meses de representación. La obra de Witold Gombrowicz no volvió a publicarse en Polonia hasta 1986 y su teatro se representó recién a partir de 1974.


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Decoración de Andrzej Sadowski para el estreno mundial, Varsovia, 1957.


En 1965, Alf Sjöberg montó Yvonne, princesa de Borgoña en el Teatro real dramático de Estocolmo. Un año más tarde, Alf Sjöberg puso en escena El Matrimonio y en este momento se piensa en la candidatura de Witold Gombrowicz al premio Nóbel de Literatura.


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“Yvonne” en Alemania.


En 1965, Yvonne, princesa de Borgoña tuvo también su estreno en Francia: la obra fue puesta en escena por Jorge Lavelli en el Teatro de Borgoña en agosto y, en septiembre, se representó en el Teatro de Francia (Odeón), en París.


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Plakat für die Inszenierung von Philippe Adrien im Théâtre de la Tempête in Paris 2004.


Yvonne, princesa de Borgoña, es la obra teatral de Gombrowicz más representada en el mundo.

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Tres Yvonnes: Kim Ima (Nueva York, 2002), Samantha Morones (Ohio, 2004) y Mireille Delunsch (París, 2008).


Yvonne, princesa de Borgoña ha sido adaptada para ópera tres veces: en Alemania (Wuppertal, 1973, música de Boris Blacher, puesta en escena de Kart Horres), en Polonia (Varsovia, 2004, música de Zygmunt Krauze, puesta en escena de Grzegorz Jarzyna) y en Francia (París, 2009, música de Philippe Boesmans, puesta en escena de Luc Bondy).

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Contacto: info.es@gombrowicz.net